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Cómo tener paz con Dios
En nuestro tiempo tan lleno de inseguridad,
ansiedades e interrogantes, todo el mundo desea la paz, la paz como ausencia
de guerra, la paz con el prójimo, la paz consigo mismo.
La verdadera paz viene a nosotros cuando reconocemos nuestros pecados, la
soberbia, autosuficiencia etc. y aceptamos el sacrificio de Jesucristo en la
cruz a favor nuestro. "Justificados por la fe, tenemos paz con Dios por
medio de Jesucristo" (Romanos 5:1).
El sacrifico de Jesucristo nos reconcilia con Dios y produce en nuestros
corazones un sentimiento real de gozo y paz, aún en medio de circunstancias
desfavorables. "Y el Dios de esperanza os llene de todo gozo y paz en el
creer, para que abundéis en esperanza por el poder del Espíritu Santo"
(Romanos 15:13).
Algunos textos de las Escrituras que nos pueden ayudar a mantener la paz
del Señor:
* Salmo 37:1 "No os angustiéis."
* Salmo 37:3 "Confiad en el Señor."
* Salmo 37:4 "Deleitaos en el Señor."
* Filipenses 4:6 "No estéis
afanosos."
* Filipenses 4:6 "Levad todo en oración."
* Filipenses 4:6 "Agradecidos por todo."
La promesa del Señor nos asegura su paz "Y la paz de Dios que sobrepasa
todo vuestro entendimiento, guardará vuestros corazones y pensamientos en
Cristo Jesús" (Filipenses 4:7).
Cómo leer la Biblia
La Biblia misma sostiene que es la Palabra de Dios, escrita por hombres
inspirados por Dios en diferentes épocas y tiene el poder de transformar la
vida de las personas que sinceramente buscan a Dios. "Toda la Escritura es
inspirada por Dios, y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para
instruir en justicia" (2ª Timoteo 3:16).
Se puede empezar a leer la Biblia por el evangelio de S. Juan y continuar
por el Nuevo Testamento para seguir con el Antiguo Testamento o alternar
Antiguo y Nuevo Testamento. Se puede comprar una versión moderna de la Biblia para entender mejor el
texto.
Cómo encontrar ayuda en la Biblia
Al leer la Biblia es muy importante pedir a Dios (orar) que nos ayude a
entender lo que leemos, y también que nos de fe: "Pero sin fe es imposible
agradar a Dios, porque es necesario que el que se acerca a El crea que le
hay y que es galardonador de los que le buscan" (Hebreos 11:6).
Diversos textos de las Escrituras nos pueden ayudar en:
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Aflicciones: Salmo 34:19
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Ansiedad: Filipenses 4:6-7
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Consuelo: Salmo 23
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Sufrimiento: 2ª Corintios 12: 9-10
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Tentaciones: Santiago 1:13-14
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Preocupaciones: 1ª Juan 5:14-15
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Seguridad: Juan 3:16
"Porque las cosas que se escribieron antes para nuestra enseñanza se
escribieron, a fin de que por la paciencia y la consolación de las
Escrituras, tengamos esperanza" (Romanos 15:4).
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Cómo vencer el pecado
Aunque la palabra pecado no es popular hoy día, el pecado es una triste
realidad que vive la sociedad, el ser humano.
En la Biblia una de las definiciones de pecado es "errar al blanco", como
si disparamos una flecha y esta se desvía de su destino. Hemos sido creados por Dios para tener una relación con El, y el prescindir
de esta relación es lo que la Biblia llama pecado "fallar al blanco".
En la sociedad, en la vida, en nosotros mismos se ve la realidad del
pecado: las malas relaciones, el rencor, odio, maltratos y mil problemas mas
que están ahí y que nos afectan de muchas maneras. "Todos se desviaron, a
una se hicieron inútiles, no hay quien haga lo bueno, no hay ni siquiera
uno" (Romanos 3:12).
El pecado afecta nuestra relación con Dios, con el prójimo y con nosotros
mismos, quita la paz, divide la personalidad.
Esta realidad del pecado es la razón por la que Jesús vino al mundo a
morir en la cruz y pagarlo por nosotros, "porque de tal manera amó Dios al
mundo, que ha dado a su hijo unigénito para que todo aquel que en él crea no
se pierda mas tenga vida eterna" (S. Juan 3:16). Esta es la esperanza para
nuestras vidas, el comienzo de una vida con Jesucristo, venciendo al pecado
y contando con sus recursos para cada circunstancias en las que nos podemos
encontrar.
Porqué hay sufrimiento en el mundo
Cuando vemos tanto sufrimiento en el mundo, podemos preguntarnos ¿dónde
está Dios? ¿por qué lo permite?
Para muchas de las preguntas que se hacen sobre el sufrimiento no hay
respuestas fáciles y sencillas, pero lo que sí sabemos es que Dios no es el
causante del sufrimiento ni le alegra que suframos.
Mucho del sufrimiento está provocado por el propio ser humano: las guerras,
el deterioro de la naturaleza, la manipulación de los medios de comunicación
que fomentan la violencia en los niños y mayores, etc. Jesús dice: "Porque del corazón salen los malos pensamientos, los
homicidios, los adulterios, las fornicaciones, los hurtos, los falsos
testimonios, las blasfemias" (S. Mateo 15:19).
La solución, hasta donde puede ser, empieza por cada uno personalmente;
Jesús nos invita a poner nuestras cargas en el: "Venid a mí todos los que
estáis trabajados y cargados y yo os haré descansar" (S. Mateo 11:28).
Creemos que esta invitación de Jesús incluye cualquier situación de nuestra
vida, entre ellas, el sufrimiento, en la confianza de que él nos ayudará y
estará con nosotros.
Qué es el consuelo verdadero
La Palabra de Dios dice: "Consolaos, consolaos, pueblo mío dice vuestro
Dios" (Isaías 40:1).
La Biblia nos presenta a un Dios que nos ama, se interesa por nosotros y
nos invita a acercarnos a Él: " A todos los sedientos: venid a las aguas; y
los que no tienen dinero, venid, comprad y comed. Venid, comprad sin dinero
y sin precio vino y leche." (Isaías 55:1).
Dios quiere acercarse a nosotros para darnos vida, propósito y consuelo.
En la circunstancia por la que pasemos nos invita a venir a Él y recibir el
descanso y consuelo que necesitamos: "Yo he venido para que tengan vida y
vida en abundancia" (S. Juan 10:10).
La consolación que Dios nos puede dar aquí en este mundo es solo una
muestra de lo que será eternamente en el cielo, donde: "Enjugará Dios toda
lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá muerte, ni habrá más llanto, ni
clamor, ni dolor; porque las primeras cosas pasaron" (Apocalipsis 21:4).
Es el consuelo verdadero para los que hemos aceptado a Jesucristo como
nuestro Salvador y Señor. |