La Iglesia vencedora

La historia de la Iglesia desde sus comienzos en el tiempo del Nuevo Testamento, ha sido una historia de avances, persecuciones, dificultades y crecimiento.  Durante muchos siglos y de muchas formas, la Iglesia ha ido adelante hasta el día de hoy.  Ha habido imperios que han desaparecido en el paso de los siglos, pero la Iglesia sigue.  Ha habido ideologías dominantes en el mundo que han caído, pero la Iglesia continúa, porque es la Iglesia de Jesucristo y Él la sostiene.

Jesús dijo que las puertas del infierno no prevalecerían contra su Iglesia (San Mateo 16:18) y así ha sido.  La Iglesia sigue adelante hasta que el propio Jesucristo venga de nuevo o nos lleve con Él.

Fachada de la Iglesia Evangélica Bautista 'El Buen Pastor' (Madrid) Según estadísticas, hay cerca de 700 millones de creyentes nacidos de nuevo en el mundo.  Hoy hay millones de iglesias en todo el planeta, iglesias de todo tipo y tamaño pero con un sello que las distingue: tienen a Jesucristo como Salvador y Señor, y la Biblia como regla de fe y conducta.  De estos millones de iglesias hay más de 2000 en España, 300 en Madrid, 350 en Barcelona y muchas otras repartidas en el conjunto de nuestra geografía.

La Iglesia existe para ser luz y compartir la luz de Jesucristo.  En nuestros días como en los primeros tiempos del cristianismo, la Iglesia tiene que seguir llevando el mensaje de reconciliación con Dios.  No hablamos de llevarnos bien con Dios o no, como si se tratara de un juego sin importancia, estamos hablando de la salvación o condenación para toda la eternidad.  Todavía hoy en el siglo XXI el hombre sigue siendo pecador y está separado de Dios: "Por cuanto todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios" (Romanos 3:23), pero todavía hoy Dios nos ama y quiere llenarnos de su amor y perdón: "Mas Dios muestra su amor hacia nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8).  Por esta razón vino Jesucristo a morir en la cruz y por esta razón todavía es necesaria la Iglesia en medio de nuestro mundo.

Todavía hoy sigue vigente el mandamiento de Jesús: "Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra.  Por tanto id y haced discípulos a todas las naciones" y su promesa: "Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo" (San Mateo 28:19-20).

- José Luis Briones (11 de noviembre de 2008)